No, no le agregamos miel al café. El término Honey se refiere a la «miel» natural de la propia fruta: el mucílago, esa capa pegajosa y dulce que rodea al grano.
Cómo se hace
Durante el beneficio se retira la cáscara de la cereza, pero se deja el mucílago total o parcialmente pegado al grano. Al secarse bajo el sol de la montaña, los azúcares de esa capa influyen en el perfil de la taza, dando cuerpo cremoso y dulzor acentuado.
Los tipos de Honey
Según cuánto mucílago se deja y cómo se seca, se habla de:
- Honey amarillo: menos mucílago y secado más rápido. Taza limpia y dulce.
- Honey rojo: más mucílago y secado más lento. Más cuerpo y notas frutales.
- Honey negro: la mayor cantidad de mucílago y el secado más lento. Perfiles intensos y complejos.
Son procesos artesanales para paladares exigentes, y cada caficultor los adapta a su clima y a su café.