En Colombia crecimos escuchando que el café «bien cargado» es el más negro y amargo. La idea es que ese sabor intenso equivale a más cafeína. Es uno de los mitos más extendidos del café, y no es cierto.
Lo que pasa con la cafeína en el tueste
La cafeína es una molécula bastante estable al calor. Durante el tueste el grano pierde agua y masa, pero la cantidad de cafeína cambia muy poco. En la práctica, un grano de tueste claro y uno de tueste oscuro del mismo lote tienen una cafeína muy parecida.
Las pequeñas diferencias dependen de cómo midas:
- Si mides con cuchara, el café claro es más denso, así que en una cucharada cabe un poco más de café y, por tanto, algo más de cafeína.
- Si pesas en gramos, la diferencia es mínima.
Entonces, ¿de dónde viene el amargor?
El sabor amargo y a quemado viene de la carbonización del grano en un tueste extremo y de los defectos del café de baja calidad, no de la cafeína. La cafeína aporta algo de amargor, pero muy poco comparado con el que produce quemar el grano. Te lo contamos en por qué elegimos tueste medio.
Qué hace que una taza sea «fuerte»
- La cantidad de café que usas por cada mililitro de agua. Ajusta la ratio: 1:12 da una taza intensa; 1:16, una más ligera.
- El método: un espresso es concentrado; un filtrado es más ligero.
- La especie: el robusta tiene casi el doble de cafeína que el arábigo. Todo nuestro café es 100 % arábigo.
La conclusión
Si quieres más energía, usa un poco más de café, no un café más quemado. Con un tueste medio conservas la cafeína, los antioxidantes naturales y los sabores de origen: panela, caramelo y fruta. No te dejes engañar por el amargor.