Los métodos de filtrado manual son la mejor forma de descubrir los matices de un café de especialidad. Los tres más conocidos se parecen, pero cada uno da una taza distinta.
V60: claridad y acidez brillante
Es un cono con un solo orificio grande y estrías en espiral. El agua fluye rápido, así que la técnica de vertido influye mucho en el resultado. Da tazas limpias, ligeras y con los aromas frutales muy definidos.
- Molienda: media.
- Ideal para: quien disfruta experimentar y busca notas frutales y florales.
Te enseñamos el ritual en cómo preparar café en V60.
Chemex: la taza más limpia
Diseñada en 1941 por el químico Peter Schlumbohm, es una jarra de vidrio con cintura de madera. Usa filtros de papel más gruesos que retienen casi todos los aceites y sedimentos.
- Molienda: media-gruesa.
- Ideal para: preparar para varias personas y lograr una taza cristalina y de cuerpo ligero.
Kalita Wave: la más fácil de dominar
Tiene fondo plano con tres orificios pequeños y filtros ondulados. El agua se queda un poco más en contacto con el café, así que la extracción es más pareja y perdona errores de vertido.
- Molienda: media, tirando a media-gruesa.
- Ideal para: quien empieza y quiere resultados consistentes, con más dulzor y cuerpo.
Filtro de papel vs. filtro metálico
- Papel: retiene aceites y partículas finas. Taza más limpia, brillante y ligera. Recuerda enjuagarlo antes de usar.
- Metálico: deja pasar los aceites naturales. Taza con más cuerpo y textura, algo menos limpia.
La receta base para los tres
- 15 g de café para 240 ml de agua (ratio 1:16).
- Agua a 90–93 °C.
- Blooming de 30 segundos con 30–40 ml.
- Tiempo total de 2:30 a 4:00 minutos según el método.
Al pedir tu Mitorá, dinos cuál usas y te lo molemos a la medida.