El café de especialidad no es solo para las mañanas frías. Sus notas dulces y cítricas brillan en bebidas frías que puedes preparar en casa en pocos minutos. Estas tres recetas parten de un café concentrado.
Primero: prepara un concentrado
Si tienes máquina de espresso, usa un espresso doble. Si no:
- Aeropress: 18 g de café con 90 ml de agua a 90–93 °C. Te explicamos cómo en nuestra guía de Aeropress.
- Moka: una carga normal da un concentrado intenso.
- Cold brew: perfecto para bebidas frías. Mira la receta de cold brew.
1. Affogato: el postre en dos minutos
- Pon una bola generosa de helado de vainilla en un vaso o copa.
- Prepara 40–60 ml de concentrado caliente.
- Viértelo sobre el helado justo antes de servir.
El contraste entre el frío cremoso y el café caliente es increíble. Las notas de caramelo del café se funden con la vainilla.
2. Iced latte con efecto mármol
- Llena un vaso con hielo.
- Agrega 150 ml de leche fría (entera o vegetal).
- Vierte despacio 60 ml de concentrado por encima, sin revolver, para ver cómo el café baja entre la leche.
- Revuelve antes de tomar. Pruébalo sin azúcar: el café ya aporta dulzor natural.
3. Coffee tonic con naranja
- Llena un vaso alto con hielo.
- Agrega 120–150 ml de agua tónica fría.
- Vierte lentamente 40–60 ml de concentrado para que quede en capas.
- Termina con una cáscara de naranja exprimida sobre el borde.
La amargura suave de la tónica resalta las notas cítricas de nuestro Bourbon Rosado. Más detalles en espresso tonic.
Consejo final
Usa hielo hecho con agua filtrada y vasos bien fríos. El café de especialidad no necesita jarabes para ser delicioso; si quieres endulzar, hazlo poco a poco y prueba primero sin nada.