Compraste un buen café de especialidad, pero sientes que en casa no te queda igual que en la tienda. Antes de culpar al grano, revisa estos tres detalles.
1. La temperatura del agua
Nunca viertas el agua hirviendo a borbotones. A 100 °C se queman las notas dulces y frutales. Apaga el fuego y espera entre 30 y 60 segundos: así el agua baja al rango ideal de 90 a 93 °C.
2. La molienda correcta
- Fina: para espresso.
- Media: para V60 y cafetera de goteo.
- Gruesa: para prensa francesa y cold brew.
3. La relación café-agua
Usa aproximadamente 10 g de café por cada 150 ml de agua (una proporción de 1:15). Si te queda muy suave, sube un poco el café; si te queda muy intenso, baja la dosis.
Con estos tres ajustes vas a notar la diferencia desde la primera taza. Y si no tienes molino, pídenos el café molido para tu método.