Durante décadas nos acostumbramos a consumir café con defectos, conocido como pasilla, tostado muy oscuro para disimular sus imperfecciones.
Qué es la pasilla
Es el grano que queda por fuera de la selección para exportación: granos partidos, brocados (atacados por la broca), negros, vinagres o fermentados. Al tostarlos al extremo, todos saben parecido: amargo y quemado.
Cómo reconocerla
- Olor y sabor a quemado o a ceniza.
- Granos de tamaño y color muy desiguales, a menudo negros y brillantes de aceite.
- El empaque no dice origen, altura ni fecha de tueste.
- Sin azúcar resulta difícil de tomar.
La alternativa
Un café de especialidad pasa por selección de granos, tueste medio controlado y ausencia total de defectos primarios. Tu paladar merece lo mejor que produce el país. ¡Reaprende a tomar café!