¿Por qué a veces el café te queda increíble y al día siguiente te queda aguado o amargo? La respuesta suele ser la falta de consistencia.
Las cucharas engañan
Una cuchara mide volumen, no peso. Y la densidad del café cambia según el tueste y la molienda: una cucharada de café en grano no pesa lo mismo que una de café molido fino.
La regla de oro
Para una taza de 250 ml de agua, usa entre 15 y 16 gramos de café. Es una proporción cercana a 1:16, ideal para métodos filtrados.
Por qué vale la pena
- Tu café sabe igual todos los días.
- Puedes ajustar la receta con precisión a tu gusto.
- Aprovechas mejor cada gramo de un café especial.
Una gramera de cocina sencilla es suficiente. Es la inversión más barata para mejorar tu café.