Ese burbujeo mágico que ves cuando viertes los primeros mililitros de agua caliente sobre el café molido se llama blooming o floración.
Por qué ocurre
Durante el tueste se forma dióxido de carbono dentro del grano. Al mojarlo, ese gas escapa y forma burbujas. Si no lo dejas salir, el gas dificulta que el agua entre en contacto con el café y extraiga bien sus sabores.
Cómo hacerlo
- Vierte el doble de agua que de café: si usas 15 g de café, vierte 30 ml.
- Asegúrate de mojar todo el café.
- Espera unos 30 segundos antes de continuar.
Una señal de frescura
Un café recién tostado florece con fuerza. Si tu café no burbujea nada, probablemente lleva mucho tiempo tostado. Con un grano fresco, el aroma a panela, naranja y caramelo invadirá tu cocina.