Experiencia sensorial

El arte del proceso Honey: dulzor natural intenso

El proceso Honey seca el café con su propio mucílago. Descubre por qué da tazas dulces, con notas de panela y caramelo y cuerpo aterciopelado.

Caficultor revisando café que se seca en la marquesina

¿Por qué nuestro Bourbon Rosado tiene notas tan claras de panela y caramelo? Buena parte del secreto está en el beneficio: el proceso Honey.

Cómo funciona

A diferencia del café lavado tradicional, en el proceso Honey se despulpa la cereza pero se deja el mucílago —la «miel» natural del fruto— pegado al grano mientras se seca lentamente en marquesinas.

Qué aporta a tu taza

  • Dulzor prolongado y meloso.
  • Acidez limpia y frutal.
  • Un cuerpo aterciopelado.

Es un proceso exigente: el café debe moverse con frecuencia para secarse de forma pareja y evitar fermentaciones indeseadas. Cuando se hace bien, el resultado es una de las tazas más dulces que puedes probar.