Existe la creencia de que el frío conserva el café. En realidad, la nevera es uno de sus peores enemigos.
Por qué la nevera lo daña
El café es higroscópico: absorbe la humedad y los olores del entorno. En la nevera, cada vez que abres la puerta se forma condensación, y el café termina tomando la humedad y el olor de otros alimentos.
La forma correcta de conservarlo
- Mantenlo en su empaque original con válvula, bien cerrado.
- Guárdalo en un lugar fresco, seco y oscuro, como una alacena.
- Aléjalo de la estufa y de la luz directa del sol.
- Si puedes, compra en grano y muele justo antes de preparar.
Un café bien guardado conserva su aroma durante semanas después de abierto.